Tras la renovación de la cocina, la segunda fase del proyecto abordó el estar-comedor con el objetivo de convertir una planta originalmente oscura y obsoleta en un espacio luminoso, vivo y contemporáneo. La incorporación de nuevos pavimentos y ventanales amplió el ingreso de luz natural, estableciendo una atmósfera diáfana. Complementado con un equipamiento renovado y una paleta de colores serena y fresca, el ambiente se consolidó como un lugar acogedor, ideal para el descanso y el encuentro social.