Entendiendo el baño principal como un espacio prioritario para el bienestar diario, este proyecto abordó la transformación de un recinto genérico y poco funcional en un ambiente de estética contemporánea. La sustitución de la tina por un plato de ducha continuo marcó el punto de partida para optimizar la distribución y la amplitud visual. A través de una cuidadosa selección de texturas táctiles y revestimientos de madera cálida, el espacio pasó de ser una zona neutra a consolidarse como un ambiente delicado, sofisticado y altamente funcional.