Un cambio de diseño no requiere ser radical para resultar refrescante y altamente eficiente. En el marco de una remodelación integral, este proyecto abordó la optimización de un baño secundario compartido por tres usuarios. Evitando los grandes contrastes, la propuesta apostó por una paleta neutra y luminosa que maximiza la sensación de amplitud e integra soluciones de guardado a medida. El resultado es un ambiente moderno, fresco y funcional, que demuestra cómo la sutileza cromática puede generar un impacto visual sofisticado.